Tejas de terracota envejecida con un marcado perfil curvo y tonos ocres terrosos. La superficie presenta sutiles variaciones de color, ligeras picaduras y finos detalles granulares debidos a la exposición natural. Estos módulos de arcilla entrelazados proporcionan una estética rústica y tradicional para cubiertas residenciales, fachadas de edificios patrimoniales o entornos arquitectónicos de estilo mediterráneo.
Tejas de terracota envejecida con un marcado perfil curvo y tonos ocres terrosos. La superficie presenta sutiles variaciones de color, ligeras picaduras y finos detalles granulares debidos a la exposición natural. Estos módulos de arcilla entrelazados proporcionan una estética rústica y tradicional para cubiertas residenciales, fachadas de edificios patrimoniales o entornos arquitectónicos de estilo mediterráneo.