Suelos de madera de roble viejo dispuestos en un clásico patrón de tejido de cesta con veta visible y un sutil desgaste de la superficie. Las tablas presentan un acabado natural con ligeras variaciones de tono y textura, resaltando el carácter rústico de la madera. Adecuado para espacios interiores tradicionales, zonas residenciales o proyectos arquitectónicos de estilo patrimonial.
Suelos de madera de roble viejo dispuestos en un clásico patrón de tejido de cesta con veta visible y un sutil desgaste de la superficie. Las tablas presentan un acabado natural con ligeras variaciones de tono y textura, resaltando el carácter rústico de la madera. Adecuado para espacios interiores tradicionales, zonas residenciales o proyectos arquitectónicos de estilo patrimonial.