Piedra escarpada con fracturas angulosas y una superficie áspera y erosionada. La pared rocosa de tonos ocres presenta profundas grietas y protuberancias irregulares, creando un terreno escarpado y de gran contraste. Ideal para paisajes montañosos naturales, afloramientos rocosos o entornos geológicos espectaculares en la visualización arquitectónica y medioambiental.
Piedra escarpada con fracturas angulosas y una superficie áspera y erosionada. La pared rocosa de tonos ocres presenta profundas grietas y protuberancias irregulares, creando un terreno escarpado y de gran contraste. Ideal para paisajes montañosos naturales, afloramientos rocosos o entornos geológicos espectaculares en la visualización arquitectónica y medioambiental.