Muro de piedra caliza ocre con piedras irregulares colocadas a mano y juntas de mortero profundas y desgastadas. La superficie presenta una textura rugosa y picada con variaciones de color naturales que van del beige cálido al marrón terroso. Un acabado de mampostería rústico y tradicional adecuado para fachadas exteriores, muros de jardines y entornos arquitectónicos históricos.
Muro de piedra caliza ocre con piedras irregulares colocadas a mano y juntas de mortero profundas y desgastadas. La superficie presenta una textura rugosa y picada con variaciones de color naturales que van del beige cálido al marrón terroso. Un acabado de mampostería rústico y tradicional adecuado para fachadas exteriores, muros de jardines y entornos arquitectónicos históricos.