Una densa capa de hojas caídas en descomposición cubre el suelo del bosque con una mezcla de follaje seco y rizado y tierra húmeda. La superficie presenta una disposición caótica y orgánica de materia vegetal de tonos marrones y oliváceos con finas ramitas y manchas musgosas. Cubresuelo natural para entornos de bosques, parques o terrenos silvestres.
Una densa capa de hojas caídas en descomposición cubre el suelo del bosque con una mezcla de follaje seco y rizado y tierra húmeda. La superficie presenta una disposición caótica y orgánica de materia vegetal de tonos marrones y oliváceos con finas ramitas y manchas musgosas. Cubresuelo natural para entornos de bosques, parques o terrenos silvestres.